18 de diciembre de 2006

¡INCREÍBLE! ¡Doble Función, de la mano del Coloso de Delfos!

Para aflojarla un poco con todo eso de los cuentos y blabla, me arriesgué con una Doble Presentación, y decidí por dar mi crítica cinematográfica (opinión experta, certificada por el organismo correspondiente, léase "Intestino Grueso") de la MEGA-producción oculta de Mel Gibson : "Mel Gibson's Los Hombres de Espartaco".
Y tuve el privilegio de ver la versión sin cortes, traída de contrabando por Jonatan, la cebra ( en cooperación con el Pingüino Linus). Ésa versión tiene 3 horas adicionales de film, por lo que en total pude apreciar unas 46 horas de movie, sin contar los credits, los bloopers, o los scooters.


La película trata sobre cómo torturaron y crucificaron a cada uno de los 6.000 esclavos que sobrevivieron de la rebelión de Espartaco.
Una película muy interesante, cuyo mensaje, esxtremadamente claro, sería : "¡Mirá lo que te va a pasar si te rebelás!"; junto con otros mensajes de menor importancia, como: "Nunca lleves membrillo a una crucificción. Menos aún a 6.000".
Con la participación especial de Marcelo Tinelli, un flaco que actúa en telenovelas, y otro tipo que actúa en películas de acción (y gobierna algún lugar del mundo). Cabe destacar que ninguno de estos seres PARTICIPÓ en la película, sino que estaban en el estudio en el momento de hacer el póster.

El mejor aspecto de la película son los pequeños detalles, que lo hacen sentir a uno como en casa, (o sea, yo estuve en casa, pero tambien fui al cine, y fue como estar en casa. ¿Me entendés?) como son, por ejemplo, pequeñas botellas para orinar (embudos, para las damas), racion de comida y bebida cada hora, drogas tranquilizantes para los bebés y otros utencillos que imitan el hogar.
De ésta manera, uno puede ver la película, si quiere, o ver temporadas repetidas de Friends en una pequeña pantalla en el asiento de adelante. Puede hablar por teléfono o chequear su e-mail. ¡Puede establecer una pequeña o mediana empresa durante el trancurso de la película!
Pero no se queda ahí. Para los más osados, hay cursos de programacion de Videocasseteras, ¡gratis!.
Y si la ve ahora, podrá disfrutar de los afamados cursos de Johnny Cirmiagli Gottenbauh sobre "Cómo hacerse cirugia ocular laser en 3 simples pasos" ó "Transforme su perro en una Ferrari", entre otros.

Y todo por un módico precio que es TAN bajo que no podemos poner en pantalla.

¿¡QUÉ ESTÁ ESPERANDO?! ¡LLAME YA!

Palabras de una noche lluviosa

Era una lluvia melancólica. El aire pasaba entre las hendijas de la persiana y la habitación estaba llena de recuerdo de calor. De a momentos un rayo iluminaba el cielo, las gotas, el silencio. Silencio que había dejado el violín, desafinado, empolvado, entristecido en una esquina. Encerrado, espectante de un día que tal vez no llegue nunca. Observador de dolor.
Y así, bajo dulces aromas; bajo imágenes de fantasías distantes, e increíblemente cercanas; con el caer de las gotas, me proyectaba hacia el pasado cercano, hacia media hora atrás en el tiempo.

Ése haz de luz, que tan hermosamente se proyectaba en el cielo nublado nocturno. Lasi ideas de un encuentro, ficticio, falso, inexistente.
Y comenzó a llover. Como pequeñas esferas de plata, las gotas se revelaban en un camino luminoso, dirigido al infinito, y detenido en lo cercano. Distancias, distancias. Cuando lo mucho es poco, y lo poco mucho.
La genial orquestación acuosa iba en aumento, provocando colores en el haz antes blanco. ¡Cuánta belleza puede entrar en tan poca cosa!
El golpe imaginario de un granizo inexistente me catapulta, de realidad a realidad, hacia más allá. Lejos, muy lejos de la Percepción (o tal vez, más cerca que nunca).
Cabalgando a pelo un cristal luminoso, emanado de la lluvia y de un rayo misterioso, me voy por la Vía Láctea. El Universo , en su máxima gloria, se comprime y expande, creando en mi boca todos sus sabores. Los de ella.
Veo una colisión celestial, un abrazo de titanes, un grito de galaxias ( allá, por donde el ruido duerme, y tus silencios me acarician).
Con el trueno (ese gran rugido paralizante, leónico) nacen tus pestaneos, y un esbozo de sonrisa. Tu perfume, dulce aroma floral, hermoso y placentero, eterno, nace del golpeteo de la lluvia en mi alma desnuda y sola.
Como el arco contra las cuerdas, veo la suavidad de tu piel. Oigo su sabor. Degusto su calor.
Me pierdo en tu alma, tus ojos. Me maravillo con las estrellas, las galaxias, que parecen la resina que cae de la crin del arco. Resina que cae en tus pupilas oscuras, hipnóticas.
Las cuerdas resuenan con la percusión; la lluvia, con el rayo. La luna me mira, sin mirar. Voy a su encuentro como lo hago con ella. Distancias. Se unen los cuerpos celestes, en una fusión caótica, ordenada... Sincronizada.

Vuelvo a mi casa, sin haber salido, pero todavía queriendo más de ella.

Mañana veremos, ya veremos.

16 de diciembre de 2006

Otra q el fin del fin :P

Bueno creo q debo concluir un cuento desde hace ya un buen tiempo, este es uno de los últimos capítulos, y espero terminarlo, la verdad, me esta pudriendo, lo hice muy largo. En fin sigue la fiesta jajá!!!



El fin
Capitulo III


Bueno, he de continuar mi narración incesable de un sueño q fue casi interminable, el tiempo es cruel eso lo sabe todo el mundo, es aquel q deshace todo y aquel q todo crea, es el q escribe la historia, la del mundo y la de cada alma q ha pasado por este. Yo vi pasar 2000 años de historia en este sueño, 2000 años de sufrimiento acompañado por alegría, vida y muerte, el proceso de la vida el cual es implacable, este proceso, lo vi siempre acompañado de una sombra adefesica y maleva q guiaba cualquiera q se atravesaba en su camino hacia el lado de las sombras.
Aquí e de decir lo q vi en esos años, hay cosas q son dignas de mencionar de este colosal sueño q me acompaño:

En ese entonces las ciudades que vi en su apogeo, fue enterrada en una marejada de fuego, fuego incandescente, fuego rojo que alumbro noches enteras esos parajes antes casi pacíficos, fuego que trajeron los hombres de armadura, fuego que trajeron aquellos q solo querían dinero poder y tierras, fuego voraz, el fuego de la civilización. Este fuego venia a educar a los que eran llamados Bárbaros, a los incivilizados, este fuego aumentaba en el cráter de la bestia, mientras ella reía y vislumbraba como el como la civilización aumentaba, y cada vez que esto ocurría las llamas desbordaba ese poso, y la sonrisa desigual en la cara del monstruo, se retorcía y estiraba.

Así llego lo que nosotros llamamos civilización, no comprendo del todo el significado de esta palabra, creo que esta tendría que ver con equilibrio entre las personas, el mejor vivir para toda la sociedad, la armonía entre los avances tecnológicos y la tradición, las costumbres de la gente, pero mayormente creo que esta palabra, tiene q ver con la paz, me refiero con la paz en general, entre fronteras imaginarias marcadas para la mejor ordenación, la paz entre las personas de todo tipo, credo color y religión, etc.
Vi la llegada de esta civilización, y fue peor aun que lo que los hombres llamaron en un pasado barbarie. Matar un hombre es un ultraje hacía la naturaleza, ya que esta nos ha dado la razón para solucionar nuestros problemas y es algo que no tiene ninguna otra criatura del planeta. La civilización se baso en esto, en la masacre, la destrucción de lo desconocido por ser ajeno, el matar, el destruir, el asesinar culturas completas, hombres, mujeres y niños pequeños, sin motivo fueron asesinados por hombres desquiciados que todo lo hacían, por una idea que no vale nada, por el poder, por las tierras, por el oro en síntesis… por la codicia.
Cada ve que un hombre mataba a un igual, sintiéndose superior una sombra se cernía sobre su semblante, esa sombra, había aparecido antes, frente a la criatura cuando esta profirió aquel alarido perturbador ya descripto dos capítulos atrás.

En la matanza de indios, aquella masacre que no podré olvidar jamas, llegue a ver una tiniebla que cubría el cielo casi como si la noche hubiera cubierto la tierra, los hombres eran cualquier cosa, menos seres humanos, sus caras, estaban cubiertas por una neblina q segaba su juicio.
La tierra de aquellos indios nómadas, aquellas personas habían sido desaparecida al son de las llamas para el deleite de un ser que disfrutaba la destrucción, el dolor, y la sangre fresca de algún inocente, solo el tiempo, le daba aquel placer.

Después de esta masacre y de la destrucción del pueblo, los hombres tomaron el oro y volvieron depuse a construir una ciudad que formaría parte del colosal y terrible imperio al cual ellos servían, cientos de hombres (en su mayoría, indios y negros esclavizados) llegaron para reconstruir la ciudad, a modo de la tierra de la cual ellos provenían, destruyeron los bosques de las cercanías, y crearon casas sobre las cenizas del pueblo indígena.
Así se formo este pequeño y bello pueblo, echo para gente acomodada de la burguesía europea, que dicho sea de paso era realmente bello, tenía una arquitectura europea, una catedral imponente, y grandes casas de espectacular belleza y pulcritud, entonces luego de la creación de aquel pueblo ya habitada por las familias burguesas fueron rodeados de los que harían su dinero.Dos días después de la creación de las casas, los obreros-esclavos fueron trasladados a las inmediaciones y sin descanso, fueron puestos a trabajar en los campos que eran propiedad de los que ahora lo habitaban.

Mis ojos se adaptaron para ver a la gente, como era, que creía, que pensaba, y cuales eran sus intenciones, y ya que vivía en ese pueblo como un fantasma sin nombre ni presencia (y también llegue a pensar que sin salida) comencé a ver quienes lo habitaban y note en ese periodo algo, las personas tenían algo, algo q los seguía. Los seguía una sombra, pero no aquella sombra que puede proyectar la luz, si no una especie de neblina, una que parecía estar en todo momento, y algunas veces ingresaba al cuerpo, era la misma sombra que había visto en el semblante de los guerreros desquiciados en la matanza del pueblo, y era esa sombra la que creaba ese semblante, pero, las personas las dejaban ingresar a su cuerpo.
También luego de unos pocos años vi que algunas personas no solo llevaban una sombra si no que llevaban también en ellos un pequeño destello, que estaba integrado en su semblante.Después de mucho tiempo vi que la civilización avanzaba, sus casas cambiaban y sus costumbres, las tierras antes trabajadas por los obreros eran corridas hacía otras zonas y las ciudad se extendió. La vida empezó a ser mas rápida y todo comenzó a decaer el resto de la ciudad, el barrio viejo, aquel que era para la gente acomodada fue el único que sobrevivió los destrozos del tiempo, o mejor dicho fue el único que los soporto, pero el precio fue muy alto, mientras a los pobres solo les pesaba el peso de la pobreza monetaria, a ellos les pesaría la sombra mas grande que jamás allá visto, una niebla que representaba su codicia se había instalado sobre la parte rica de la ciudad.

Y bueno loko algo tenia que póstear y me falta poco, el cuento ya se esta terminando me queda un capitulo o dos, q es lo mas piola de todo trate de corregir las faltas de ortografía seguramente en vano pero trate vio :p no puedo decir demaciado, mas q bueno, se ta terminando, y no voy a postear por mucho tiempo, en fin:P chau loko suerte

29 de noviembre de 2006

La flor roja

Bueno parece que tenia que volver a escribir, aunque sea un cuento cortito, así le hago la competencia a Delfos que la cortó con lo freak (que dicho sea de paso, gracias DIOS MIO) y ,que dicho sea de paso : ¿qué PASÓ por que la cortaste tan de sopetón? Bué, nada de chiste, ahora a por el cuento.
Ah, y gracias a dos personas que firmaron recientemente, Kamikaz3 y agos, una de estas chicas la conozco, la otra, puede que también, pero firmo errada, tenías que firmar el de Delfos, eso solo, igual muchas gracias a las dos.

La flor roja

En mi tierra desde el principio al final de los tiempos solo hubo nieve, siempre fue igual y siempre lo será. En éste lugar se desarrolló la historia que relataré a continuación, ésta es la llegada de la flor roja a mi gente.
Mi pueblo era un pueblo tranquilo, un pequeño pueblo ubicado dentro de un bosque, este bosque estaba ubicado en la base de una montaña, y debajo de el había un pequeño valle o si lo prefieren un hundimiento debajo del nivel del bosque. Mi pueblo hacía lo necesario para vivir en el bosque en paz y armonía con él, vivíamos sin comodidades, sin preocupaciones, haciéndose cargo cada uno de lo que necesitaba y lo que quería, siendo así, vivíamos en paz entre nosotros y nuestro entorno, siempre fue igual.

Pero un día llegaron unas criaturas que sin pedirle permiso a nadie se instalaron en la base del valle sobre el cual estábamos ubicados. Éstos seres eran altos y con pieles de diferentes tonos (o colores si lo prefieren) que colgaban ajenas a ellos; se movían de forma tosca y rápida, eran muy laboriosos, y muy numerosos. Al principio pensamos en echarlos del valle, pero eran demasiados para poder librarnos de ellos. Debimos esperar y ver, tampoco hasta el momento le habían producido daño alguno a nuestra gente.

Ellos, al llegar, comenzaron a instalarse, pusieron unas pieles con extrañas formas en una postura incomprensible, atándola con pelos de gran tamaño y clavándolos con ramas de árbol en punta.
Y por más extraño que suene, así formaron cuevas. Éstas cuevas terroríficas, ya que representaban la muerte en sí, estaban hechas con pieles que eran ajenas a estas criaturas, por consecuente debían ser de otra raza. Vivían de la matanza con solo la necesidad de estar bien y no de alimentarse como nuestro pueblo, y eso no seria perdonado.

Sus cuevas hacían un circulo enorme q cubria todo el valle, en el cnetro del circulo quedaba un pequeño espacio vacio. Todas las entradas miraban a este espacio vacio, el cual no tardaron en llenar con trozos de árboles, nuestros árboles, árboles q probenían de nuestro bosque y que habían sido arrancados y mutilados. Árboles que antes habían dado vida, que habían acaparado con su sombra a mi pueblo en los días que el calor bajaba del cielo, y ellos eran quienes anunciaban la llegada del cambio de estación, estas bendiciones que la tierra nos habia ofrecido que nos regaban con su amparo, habían sido destruidas por estas criaturas. Ésto hizo enojar mucho a mi me gente y a mi, pero seguimos observando ya que veíamos que eran seres de cuidado.

Observamos todo el día sin perder un solo movimiento, esperando la noche para actuar y acabar con esta terrible amenaza a la naturaleza. Pero cuando empezó a oscurecer, algo asombroso ocurrió, de dentro de una de las cuevas uno de estos seres sacó un tronco, del cual salía un viento espeso como la niebla. Éste viento, según tengo entendido, era llamado por ellos "humo", y mientras avanzaba este ser que cargaba el tronco, el resto del pueblo le hacia reverencia.

Al llegar a la masa de árboles asesinados colocó el tronco cerca de esta pila de retazos de árbol, arranco algo de pasto seco del piso, y lo puso en un extremo dentro de el tronco. Mientras, el resto del pueblo echaba pasto seco dentro de la pila de ramas ,que ya casi no se distinguía del piso, ni por la cantidad de pasto que la cubría, ni por la oscuridad que ya había devorado todo, y que solo la gran esfera blanca la sacaba en parte de las penumbras.

Así fue que decidimos acercarnos, yo y otros dos, a ver que ocurría, y luego comunicárselo al resto de el pueblo. Nos acercamos todo lo que pudimos sin ser vistos por los seres que estaban en el circulo esperando... así fue como vimos que el ser que portaba el tronco retiraba el pasto, y que en su punta había una hermosa flor, una flor danzante, y diferente a todo lo demás tenia un color particular era roja. Ésta flor roja brillaba como el mismo astro que alumbraba el día, ésta flor era hipnótica, irresistible, estaba embrujada, producía una atracción extraña, que inducía a una quietud casi perpetua. Y ella seguía danzando al compás de los gritos de la multitud que la alababa, y mientras la flor danzaba, fue colocada suavemente en la masa de troncos, y toda esta belleza se transformo de pronto en algo monstruoso. La flor produjo un jardín, que se extendió rápidamente, casi instantáneamente, sobre la sangre del árbol, sobre el pasto seco, y en un enorme grito esa magia antes descrita se transformo en miedo.
Pronto los comensales a la aparición del enorme jardín rojo se levantaron de un salto, y al unísono comenzaron a saltar y gritar en un estrepitoso rito alrededor de este hermoso y atemorizante jardín. Y entre las sombras del miedo producida por esta raza adefésica, vi acercarse al maldito jardín a uno de los dos compañeros que me habían seguido. Él intentó acercarse sin ser visto al jardín, y pude ver en sus ojos todo lo que había sentido, remontándome un momento hacia el pasado. Se acercó para olerlo, lo vi claro, pero lo que casi no entendí fue lo que ocurrió luego.

El insertó su gran hocico cerca de esta flor y de pronto, como apresado, intentó zafarse de ella: la flor se había agarrado de su hocico y el intentaba librarse. La brillante y maléfica flor escalo por su nariz, y rápidamente llego a plantarse sobre todo su cuerpo. Con mi otro compañero nos acercamos velozmente para ver que podíamos hacer, pues gritaba, aullaba de dolor.
Al llegar junto a el intentamos sacarle la flor de encima suyo, pero estaba demasiado apretada casi como si formara parte de su blanco pelaje. Ésta flor emanaba un calor tal que dolía, y por si fuera poco la maldad de esta gente se nos haba adherido al cuerpo a mi y a mi otro compañero, ya éramos parte del jardín.
A continuación todo es borroso, recuerdo el calor y el dolor mezclados entre el gozo y el odio por la flor, que me había apresado. Recuerdo que mis compañeros corrieron al bosque en busca de ayuda, y yo retorciendome en varias de las cuevas de estos seres. También corrí hacia el bosque pero caí en su blanco camino y sentí el alivio, me tire en la blanca tierra q cubría el suelo y luego la oscuridad.
Desperté al día siguiente por la caricia de mis compañeros, ambos habían descubierto lo mismo que yo al poco tiempo, y habían sobrevivido. Fuimos a vigilar a los seres del valle tres días después, pues sabíamos que no seriamos bien recibidos, en el valle solo encontramos los retazos de lo que antes habían sido los asentamientos del pueblo. El jardín todo lo devoró: cuevas, pieles, y su propio pueblo fue devorado por esta hermosa flor de la cual ellos creían, tenían control, pero nadie controla ni controlara, esta voraz flor que todo lo devora y cuyo nombre es... bueno supongo qu ya lo saben.


Creo que dije que lo iba a escribir y lo escribí, re flayero no¿? bueno la cosa va así q lo disfruten si pueden, tratare de sacarle todos los errores de ortografía disculpen los pocos que le queden pero es ací como escribo, rápido aparatoso y con errores(muchos) de ortografía.
Bueno chau y suerte.

Quiero cerrar con una frase q se me ocurrió y por hay a alguien le sirva:"Acaso si te sientes en las sombras, lo mejor no es sentarte a esperar que prenden la luz, hazlo tu mismo, y a veces solo hace falta abrir los ojos para verla"

Bue ahora si chau loko q les valla bien!!!!

26 de noviembre de 2006

Nunca.

"¡Ja ja ja!" rió un hombre. "¡Mirad a aquel pobre viejo! ¡Intenta sacudirse su cuerpo como un perro las pulgas!"

Toda la corte rió y se mofó del viejo.

Una mujer en una esquina lloró. Comprendía al pobre anciano.
Aún ella, con sus finos labios, sus ojos de cielo, su pelo de fuego, su belleza sin igual, sentía la necesidad de quitarse aquella prisión carnal.

Pero sin morir.

Lo intentó mil veces, y no pudo. Y a cada minuto que su alma permanecía en ese cálido y dulce envase, se oxidaba, se corrompía. Se sublevaba a cuestiones banales, se besaba con lo irrelevante, se prostituia con la superficialidad.

Pero sin morir.

El viejo intentó sacarse el cuerpo nuevamente, y por poco se quita la vida.

Allí el problema. ¡Es que se encuentran tan fuertemente unidos!

Por supuesto la corte entera rió de nuevo. Una mujer rió tanto que su peluca salió disparada y fue a caer en la carroza del Duque, que, asustado, brincó por la ventana y su cráneo fue aplastado por un caballo.

Pero sin morir.

Agonizó largamente, y nadie lo notó, puesto que los ojos de la corte entera estaban cubiertos de lágrimas, y nadie escuchó los gritos por las fuertes carcajadas que emitían. Así murió el Gran Duque. Como si nada pasara, sin que a nadie le importara, sin que nadie lo recordara, nunca.

Nunca.

Lo enterraron en una fosa común, porque entre todo el alboroto, un lunático de la calle lo despojó de sus ropas, y como ya ni cara tenía, nadie lo reconoció. Ni a nadie le importó. Su mujer no lo buscó, no preguntó, ni se preocupó.

Nunca.

Y la única testigo era la joven de cara de angel, pelo de fuego, cuerpo esbelto, con gracia, adorable, gentil, hermosa como la belleza misma. O más. Se apoyó horrorizada en una pared de piedra, y se cubrió de la realidad tapándose la cara con las manos.

Pero no pudo evitar mirar. Corrió un dedo, y luego otro. Siempre hizo lo mismo y no lo dejaría de hacer.

Nunca.

Anciano, Duque y Bella se miraron. Todos morirían, queriendo vivir, buscando vivir, pidiendo vivir. Ninguno viviría lo que hubiera querido vivir, el tiempo que hubiera querido, ni la manera en la que hubiera querido. Nunca. No vivían, ni morían tampoco. Se encontraban en la nada, sin escapar, sin caer y sin volar.

Todos esperaban un destino diferente, pero equivalente. Morirían sin morir. Esperaban sin vivir. Permanecían sin actuar. Pasaban sin dejar rastro.

¿Estaban; serían; morían?

No, ninguna de ésas.

Nunca.