10 de septiembre de 2006
Otro gil(se que se escribe con j no inchen) mas pa el blog!!!!
Voy a ver como corno postear en esta cosa que realmente no entiendo, soy una amigo de Delphos acoradamos, con él que lo ayudaria a hacer una actualización cada tanto.
A falta de personal apareci yo que es lo mas cercano que encontro a un ser humano.
En este primer intento de pseudo posteo voy a dar consejos que es lo que mejor ago, o por lo menos dice mi bisabuelo y el vecino de al lado que hay que traducir cuando habla.
Consejos de como viajar en colectivo:
1_Mantente alejado de las señoras-viejas-ancianas-genocidas y/o personal de mantenimiento de empresas eléctricas,
si estas arriba de un colectivo, las leyes que nos rigen a todos(y nadie cumple) en la calle, no son las mismas en los
colectivos, y estas criaturas umanoides son mas peligrosas de lo que puedas imaginar. Para la mejor comprobación
de los consejos presentamos el caso de una cebra que es chofer de la linea 24 y hace lo que quiere.
2_Consejo solo para gente racista o que cree que los chóferes de colectivo son exconvictos(en su mayoría) y merecen ser tratados como ellos. Nunca des las gracias porque te arrepentirás. Ej si le das las gracias a la cebra, te apaga un puro en la frente(es un capo).
3_Las leyes de la física son nulas en un colectivo, si crees que no pueden entrar mas de 26 personas paradas
en un colectivo estas terriblemente equivocado, el espacio se puede ensanchar estirar pero por mas apretado que
estés nunca lo suficiente.
4_Si viajas en alguna de las líneas siguientes: 92, 55, 63, 25, 76 o 24 por defecto: ten cuidado con un joven caucásico
de pera grande ojos café pelo negro, que suele vestir una chomba gris, shins, y suele llevar una campera azul
marino con gris y naranja es un sujeto altamente violento y le habla a su rosario, parece que lo ha bautizado
TOTO, solo digo ten CUIDADO!!!!y mándale un saludo de mi parte.
5_El que mal anda mal acaba, cómprate un auto o róbalo, no me importa pero deja de viajar en colectivo,
es el mejor consejo que puedo darte
Intentare seguir colocando consejos o comentarios como estos por ahora
Voy a usar un sobretodo volador que compre en Internet
¡ULTIMO MOMENTO! Pingüino Sospechoso intentaría vender un Sobretodo mágico falsificado!
Lentamente caemos en las garras de Windows, que marginando a TODOS los pingüinos del mundo por su parecido con su famoso enemigo, los hace caer en el DELITO.
CHAN-CHAN-CHAAAAAAAAAANNN!!!!
(¿¿¿Vieron que sé usar los colores??? ¡Es fantástico! Una demostración más de mis increibles PODERES SOBRENATURALES)
Hoy por la mañana un usario desprevenido de MercadoLibre decidió comprar ropa mágica. Podría pasarle a cualquiera, claro está. Este hombre, que prefiere permanecer en el anonimato (llamado José Maquiel Pardus) cayó repentinamente en ÉSTE producto, y quedó silencioso, boquiabierto, y basicamente, caído:
Entonces el se dijo: "¿$150 pesos por un sobretodo volador? Un poco caro... Bué, lo compro en cuotas y listo".Rápidamente recibió el artículo tan deseado. Y después de haber recibido la muñeca inflable llegó el sobretodo.
Estrenó rápidamente ambos, y ambas experiencias acabaron muy mal.
José, em... digo... Mr.Anónimo, cayó por segunda vez en aquel sobretodo. Sólo que no cayó enamorado, ni se calló, maravillado; sino que ¡Se cayó con la porqueria esa puesta! (y con "porquería" me refiero al sobretodo).
Fue entonces cuando aquel usuario descubrió que probar ropa que vuela desde un octavo piso es una muy mala idea. Y que es aún peor si te tiras con una muñeca inflable.
Increiblemente sobrevivió.
Aquí dejo la placa que apareció en CrónicaTV sobre el hecho y advierto que no compren ningún artículo a LINUSCONTRA, probable falsificador y contrabandista (aunque sus muñecas inflables son de buena calidad)
¡Hey! Ésta no es.... Bué, yo ya cumplí mi deber, así que me rajo.(De la nada sale Jonatan, la cebra, apaga su habano en las frentes de Delfos y Sepesuto y se va volando por la ventana al grito de "¡Soy un Capo!". Sepesuto se vuelve hacia Delfos y dice "Y... la verdad que tiene razón")
Agradecimientos especiales a Placas Rojas y a Identifont
9 de septiembre de 2006
¡Ya necesitaba personal! ... ¡Este Post parece exageradamente emocionante!
Damas y Caballeros, les presento a Jonatan, la cebra malhumorada:
Hola giles... ¿Que miras gordito? ¿Nunca viste a una cebra fumando habano y con un sobretodo mágico? Hay que aguantar cada cosa...Tranquilo, que éste es un blog para toda la familia. En realidad no es un blog para la familia, pero a quien le importa, ¡más respeto!.
Rajá de acá y dejame hacer mi nota... ¿Te conté que fuí chofer de la línea 24?¡¡Huy!! ¿DEL 24? ¿Conocés a Jack Bauer?
No te hagás el gracioso conmigo, que te rompo la nariz de una mirada... (Delfos se va corriendo HORRORIZADO al ver los ojos, antes cubiertos por anteojos, de Jonatan). Así me gusta. Ahora que se fue ese intento de humano voy a hacer mi nota... ¿¡Acaso no quieren asesinar a Daddy Yanqui!? Es INSOPORTABLE. Me dan ganas de subirme a mi adorado colectivo (que me robé, asi que lo sigo teniendo) y pasarle por encima unas cuatro o cinco veces, como hice con ... mejor no digo nada, a ver si lo usan en mi contra en el juicio, o algo así. Volviendo al tema de antes, es un tarado atómico. ESO no es música deverdad, es musica de pelicula porno... O PEOR.
Y hablando de gente que no merece vivir. ¿Vieron Latin American Idol? ¡Es muy malo! Yo hice una pequeña "recolección" de frases:
Jon Secada: ¡100%!
"La mina": ¡Me encantas!
"El gordo": Me gustaría ver tu... ejem... GRRR... estas bueno eh! Guaf guaf!
Monchi: (Cualquier idiotez o bestialidad que se les ocurra, este hombre la dijo)
Bueno... Me tengo que ir a robar a Bill Gates sus prototipos de Windows y venderselos al pingüino Linus, el contrabandista.
No los saludo porque NO LO MERECEN.
(La cebra apaga su habano en la frente del aterrorizado Delfos y se va volando por la ventana... ¡Yo tambien quiero un sobretodo que vuele!)
10 de agosto de 2006
Desde las Sombras - Capítulo III
Nuevo capítulo de Desde las sombras. Es más largo, y revela más de la trama. Espero que les guste.
El doctor corría. Ésas eran las consecuencias de su trabajo, y el lo sabía. Adelante suyo se encontraba Sara, qué también huía, y si el doctor la hubiera mirado a los ojos, habría visto pánico.
¿Pero porqué corrían? Eran esos monstruos, terribles, sacados de lo mas profundo de la oscuridad, que los acechaban a cada instante, esperando el momento oportuno para atacar. Sin embargo, la muerte no llegaría a Sara mediante ellos.
En las oscuras calles de la ciudad suceden muchas cosas, pero la muerte por ahorcamiento no es común, ni siquiera en las zonas más abandonadas y peligrosas. Cómo sucedió exactamente no es seguro. De alguna manera un cable se cortó en el mismo momento en el que Sara tropezó en unas escaleras. Delicadamente el cable se enroscó alrededor de su cuello para evitarle la caída. Lo que siguió no fue delicado, y mucho menos agradable. Después de unos cuantos forcejeos, algunas gárgaras y gritos ahogados, todo había terminado.
El doctor lloró, aún sabiendo que eso iba a suceder. Él quería evitarlo, para eso estaba allí, pero habiendo pasado 30 años desde aquel fatídico hecho no habría podido hacer nada.
-¿De nuevo soñando, viejo?-dijo una voz.- ¿Cree que la puede salvar? ¡Es un sueño, bastardo!-.
-Aquí no tiene influencias, Ab- dijo el doctor.
-Lo sé, vengo a fastidiarle el sueño. Es peligroso para la gente de su edad recordar estas cosas. Podría morir.-
El doctor se quedó callado, mirando hacia una sombra, de donde provenía la voz de Ab.
-Me parece que es necesario eliminar estos recuerdos- se escuchó retumbar en las paredes de la calle vacía.
-¡Nunca!- gritó alarmado el hombre, y corrió hacia las sombras. Al llegar se prendió una luz. La risa de Ab provenía de todas las direcciones.
-¿Por qué te creé? ¿Por qué?-
El cadáver de Sara se dio vuelta y miró al hombre.
-No se dé tanto mérito- dijo Ab, a través del cuerpo- Lo único que hizo fue liberarme, yo siempre estuve en su mente. Con el tiempo perdí mi verdadero nombre, pero yo soy la primera impresión que usted tuvo de una persona. No intente recordarme, no podrá.
El pobre hombre empalideció terriblemente, y sus piernas flaquearon.
-¿Acaso el experimento…?- dijo el doctor.
-Sí, funcionó. Un invento increíblemente revolucionario: separar ideas de la mente, e independizarlas. Lo felicito, usted es un genio. Una lástima que no haya funcionado la materialización. Deberíamos arreglar eso. Pero qué puedo decir, estoy orgulloso de provenir de usted.-
-¡Por Dios! ¿De qué rincón de mi mente provienes, Ab?-
-De uno muy oscuro. Fue muy difícil para mí crear una personalidad a partir de aquella vaga idea primordial. El día en que usted activó la máquina, tuve que luchar contra las demás ideas liberadas. Incluso devoré varias. El recuerdo de su abuelo, cuando tenía tres años, fue especialmente sabroso.-
El cadáver de Sara se relamió.
-Sabe bien… Dulce Sara, todo un bombón.- Ab rió a carcajadas. El doctor se arrojó al suelo y se cubrió los oídos. Ya no podía resistirlo más, su cuerpo envejeció súbitamente los 30 años que la fantasía le había quitado. Se hallaba decrépito, y ni aún en sueños podía resistir el terror que le causaba esa situación.
-No se desmaye ahora, por favor. Recién comenzamos ¿Qué le podemos hacer a Sara? A su querida Sara.-
El viejo se levantó con las fuerzas que le quedaban, totalmente encolerizado y le gritó -¡Aléjate, bestia!-
-¡Muy bien, viejo! Al parecer estaba equivocado respecto a su capacidad física. Aún así quiero un cuerpo propio. De esa manera, seríamos más productivos, robaríamos más mentes cómo el plan original. Además, a mí no me sirve compartir, no me gusta.-
Y mientras Ab hablaba, el viejo quedó paralizado, lentamente recordando algo que había permanecido oculto. Toda la calle, aquel escenario macabro de sus sueños recurrentes, fue consumido por una extraña oscuridad, luego el cuerpo de Sara, y finalmente él mismo.
Un nuevo escenario se construyó por debajo, era la habitación de un hotel destruido. El empapelado se caía a pedazos, y daba la sensación de estar en una cueva.
Sara estaba durmiendo, y por la puerta entró silenciosamente el doctor, mucho más joven.
Se arrodilló a su lado y le susurró al oído.
-Sara, júrame que solo vas a ser mía, y de nadie más.-
Ella se despertó, sonriendo. Le acarició la mejilla al doctor y se besaron con pasión.
-Por supuesto, Esteban.- El doctor frunció el ceño.
-¿Esteban? ¿Qué Esteban? Yo soy Ab. Yo soy el único amor de tu vida. ¡Me perteneces!-
El puño de Ab dio contra el rostro de ella. Con horror y pánico en sus ojos, huyó. Y él, volviendo a ser Esteban, la siguió, sin saber porqué. El viejo había observado su propio recuerdo, y ahora estaba enmudecido.
-No me gusta compartir- dijo Ab.
- Que suerte que pronostiqué que este recuerdo impediría mi libertad. Amigo Esteban, creo que podemos tutearnos, pero lo vamos a dejar para el próximo sueño, es hora de purgar los recuerdos dañinos.-
El viejo despertó abruptamente y vomitó la rata que antes había devorado. Sin saberlo, allí se fue Sara. Nunca más la recordaría
-Un obstáculo menos- se dijo Ab, y volvieron a dormir, pero ésta vez, no soñarían.
15 de junio de 2006
Desde las Sombras, Cap. II
Aquellas anotaciones eran testigos de la peor atrocidad que el hombre pudo conocer jamás. Allí, en esas manchas de tinta que llamamos letras, se encontraban las ideas mercedoras del castigo eterno. Ideas que merecían la oscuridad y el olvido al que se veían condenadas.
El rechinar sonó nuevamente en la habitación. Todos los años que pasaron habían surtido efecto: el hombre se encontraba envejecido, y la mujer... ya no se encontraba. Aquella muerte resonó en el alma del doctor como el chirrido de la puerta en las paredes de la habitación.
El tiempo no solo había pasado para los seres vivos. Las paredes se descascaraban y una ya no tenía pintura. Las ratas se podrían bajo el escritorio roto que ellas mismas habían roido. Los papeles estaban desperdigados por doquier, masticados por la peste y hechos polvo por Aquél que pasa constantemente. El tiempo.
El viejo doctor miró a su alrededor. ¡Cómo había cambiado todo! La vela estaba tirada en el suelo. La levantó y la prendió: comenzaba a anochecer.
Al igual que la habitación, el doctor había cambiado. Él, aunque débil de carne, había mejorado intelectualmente.
Dicen que dos cabezas piensan mejor que una, pero al doctor le parecía que la frase era incorrecta. "Dos MENTES piensan mejor que una" se decía. ¿De que sirve un cráneo, una cara o un cerebro (que es lo mismo que decir una cabeza) si no se tiene una mente, un intelecto bien formado?
"Dos mentes piensan mejor que una". Ésa frase quedó demostrada cuando se escapó del manicomnio.
"¡Locos! ¡Nosotros!" se decía frecuentemente. Cuando la mujer que lo acompañaba murió durante una persecución surgió Ab, un ser de inteligencia fascinante. Ahora el doctor era un genio absoluto, o mejor dicho, dos genios. Pero no eran locos, nunca locos.
"Incomprendidos" se decían.
Ab miró a una rata que, desesperada por comida, practicaba el canibalismo. El doctor miró el putrefacto festín. Panza arriba, sus intestinos colgaban a los lados.
-¡INCOMPRENDIDO!- gritó. Se arrojó sobre la rata viva, la apartó de un golpe y mordisqueó la carroña, hasta dejar solo huesos y cabeza.
Miró la cabeza del cadaver y dijo "Sara". La besó. Luego la arrojó a un lado y Ab dijo "sólo mentes, no cabezas".
Apagó la vela y se tiró a dormir sobre el escritorio.